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Cómo mantener mindfulness en el trabajo: 5 formas de incrementar tu productividad



La atención plena o mindfulness es un tema que se encuentra sonando mucho estos días. El concepto se originó en la antigua tradición budista, y ahora es respetado por la comunidad científica como una forma efectiva de combatir la ansiedad, tratar enfermedades del corazón, disminuir la presión arterial, reducir el dolor crónico y mejorar el sueño. Y quizás como era de esperar, la atención plena en el trabajo ahora también es una gran tendencia.

Hay investigaciones que demuestran que la atención plena o mindfulness en el trabajo puede mejorar el enfoque, atención y capacidad para trabajar bajo estrés.

Pero ¿qué es exactamente la atención plena? En pocas palabras, es enfocar la conciencia en el momento presente, estar aquí y ahora. Sin pensar en la agitada mañana que tuviste, preocupándote por la presentación que tengas que dar esta tarde, o planeando lo que cocinarás para la cena de esta noche. En cambio, es prestar atención a lo que estás sintiendo, pensando y viendo en este momento, sin juzgar. No hay una forma "correcta" o "incorrecta" de pensar o sentir.


Si bien la atención plena o mindfulness parece sencilla, no es fácil de conseguir. Pero no te preocupes, a continuación te contamos cinco formas para que practiques mindfulness en el trabajo. Con esto no solo reducirás el estrés y te sentirás más feliz; también aumentará tu productividad y te ayudará a lograr más cada día sin trabajar horas extras.


1. Prioriza tus tareas y proyectos para el día siguiente

El día ha llegado a su fin y estás a punto de irte a casa. Antes de hacerlo, dedica unos minutos para ver lo que has logrado y lo que queda pendiente para el día siguiente.


Intenta organizar las tareas pendientes de acuerdo a tres criterios: prioridad, nivel de enfoque requerido y cuánto tiempo llevará cada tarea. Muchas personas son más productivas a primera hora en la mañana, así que empieza el día con las tareas más importantes y exigentes. Luego, trabaja en tareas de prioridad media y guarda las menos exigentes para más adelante en el día. De esa manera, puedes lograr más diariamente y estar seguro de que siempre trabajarás en las cosas más importantes.

2. Comienza tu día con meditación

Muchas veces llegas al trabajo, pero no estás realmente presente. El tráfico era terrible, tuviste una discusión con tu pareja, tu hijo está enfermo, tu banquero ha intentado llamarte tres veces y tu perro orinó en la alfombra justo cuando salías de la casa. Estás sentado frente a tu computadora para comenzar el día, pero tus pensamientos están en cualquier lugar menos aquí.


Tan solo 10 minutos de meditación consciente todas las mañanas pueden ayudarte a recuperar la concentración y la calma. Arma una lista de reproducción de algunas canciones tranquilas y relajantes, encuentra una habitación tranquila, siéntate en una silla cómoda, cierra los ojos, respira con calma y relájate. Intenta observar tus pensamientos a medida que van y vienen sin juzgarlos ni resistirte a ellos, sino simplemente siendo consciente de ellos. Después de unos días de práctica, comenzarás a sentirte más concentrado y productivo durante todo el día.





3. Enfócate en una tarea a la vez

Muchas personas creen que hacer multitasking o tener capacidad para realizar múltiples tareas al mismo tiempo es una fortaleza o incluso un requisito en el lugar de trabajo actual. Pero la verdad es que esto es una farsa: la gente no puede concentrarse en múltiples cosas a la vez. Lo que realmente se está haciendo es cambiar de tarea: realizar múltiples tareas en rápida sucesión.


Puede parecer eficiente en la superficie, pero el cambio de tareas es increíblemente perjudicial, lento y descuidado. Los estudios demuestran que el cambio de tareas puede costar hasta el 40 por ciento del tiempo productivo de alguien. En lugar de hacer malabarismos con muchas cosas a la vez, intenta trabajar en una tarea a la vez. Cataloga solo un elemento de acción como "Ahora" y pasa al siguiente solo cuando hayas terminado.


4. Crea un ambiente sin distracciones

Si puedes, apaga las notificaciones en todos tus dispositivos. Puedes definir un tiempo para leer correos electrónicos y devolver llamadas como una tarea separada y designada. Aunque es difícil, este cambio hará maravillas con tu productividad.


Crea una lista de reproducción con canciones que te calmen (o busca “música de concentración” en YouTube). Consigue unos buenos audífonos (recomendamos los que tienen cancelación de ruido). Otro valor agregado de tener audífonos es que incluso sin escuchar música, envía un mensaje a los demás de que estás ocupado, lo que reduce las interrupciones.


Evita iniciar sesión en las redes sociales mientras trabajas.


5. ¿Has perdido el foco? Detente y escribe

Imagina que recibes una llamada desagradable de un cliente y te sientes conmocionado. Todavía tienes mucho trabajo por hacer, pero te resulta imposible concentrarte en tus tareas. Tómate unos minutos para ti y escribe cómo te sientes en ese mismo momento. Sin juicio. No puedes controlar estos pensamientos y luchar contra ellos es inútil y requiere mucha energía. Ser más consciente de tus propias emociones a medida que surgen puede ayudarte a ser más flexible y resistente frente a situaciones difíciles.


La atención plena o mindfulness en el trabajo no solo te ayudará a mantenerte tranquilo y a sentirte mejor; también aumentará tu productividad y te ayudará a obtener mejores resultados.

¿Tienes algún consejo o truco para estar más presente en el trabajo?







Fuente: monday.com

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